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Continue reading →: Seiscientos lúmenes por metro cuadradoLa vi llegar liviana y resplandeciente,acercándose hacia mícomo nubes iluminadas por la gracia divina. La vi llegar caminando entre los muros,bajo los cielos abiertos,sobre los campos de asfalto. La vi llegar y su visión conmovió mi alma. Mi alma, mi pobre alma fuliginosa,lacerada por el devenir de los ciclos,marchita como…
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Continue reading →: Yo no soy Miguel DelibesEsta mañana he decidido irme al coche durante la hora y media de turno partido que sufro en el trabajo y he aprovechado para leer «El manguero», un relato de Delibes recogido en su libro La partida. El protagonista de esta historia es un personaje odioso que disfruta maltratando las plantas…
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Continue reading →: Desesperación—¡Soy un velocirráptor! ¿Por qué nadie me cree?— gritó en mitad de la noche ante el cadáver caliente que se disponía a devorar. Esta historia forma parte de mi libro PULSACIONES, 99 MICRORRELATOS DE INFARTO. Puedes descargar una muestra gratuita pinchando en este enlace.
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Continue reading →: ResurrecciónEste poema fue escrito bajo una fuerte influencia de Hijos de la ira, de Dámaso Alonso. Forma parte de mi libro Lo peor, un poemario, que puede comprarse en Amazon en e-book y en papel. Hay un cadáver en cada verdad, cadáveres frescos como leche fresca, como auroras nubosas en…
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Continue reading →: La muerte pública de Álvaro Cuervo―¡Yo digo que le obliguemos a beberse su propia sangre! ―gritó una señora cuya voz parecía provenir del infierno. Entre la multitud volvió a elevarse un incontrolable estruendo de gritos y maldiciones. ―¡Eso sería muy piadoso por nuestra parte! ¡Yo propongo ir cortando trozos de su cuerpo, cocinarlos y hacer…
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Continue reading →: La vida es horrible y todos lo sabemos pero nos gusta hacernos los tontosPor todo el cosmos se están produciendo decesos estelares, supernovas que iluminan más que galaxias, que se expanden a lo largo de decenas de años luz y cuyos restos exánimes tardan mil siglos en disolverse en el vacío espacial, y yo, aquí, sentado, mirándome los pies, con el pelo sucio…
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Continue reading →: Seis mesesAquella tarde recibí a un cliente en mi despacho. El tipo quería contratarme para investigar a su mujer, pues sospechaba que tenía un amante desde hacía meses. —Sé que esta zorra me engaña— me dijo mientras deslizaba una fotografía sobre mi mesa. Observé unos segundos la instantánea y le dije…







