Presentación
Hoy traemos una pieza de poesía sensual y visceral que explora el acto amoroso no como un refugio, sino como un territorio de riesgo, dependencia y tensión biológica. A través de un verso libre de ritmo ágil y desgastante, la composición traslada al lector al borde mismo de la locura sensual.
Con claros ecos de la poesía surrealista de Vicente Aleixandre (donde el amor es destrucción y límite), la crudeza carnal de Charles Bukowski y los matices neurobiológicos del Postromanticismo más oscuro, el poema utiliza un léxico contundente (electrodos, estertores, delicuescencia) para transformar el deseo en una dulce pesadilla. Una lectura breve pero devastadora sobre cómo el equilibrio de toda la existencia puede depender de la rendición ante el cuerpo ajeno.
Misión inevitable
Estoy aquí, al borde mismo de tu cuerpo
-de tu cuerpo hecho de labios y de trampas-,
sufriendo la dulce pesadilla del amor,
jugando con los electrodos de la locura,
rendido a las exigencias del agotamiento,
inhumándote en la convulsión y los estertores
y la delicuescencia del quebradizo equilibrio
del que depende todo lo que existe.

Nota final
Si te ha gustado, puedes leer muchos más de mis poemas en mi libro Lo peor o en este enlace.







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