Prólogo
¿Qué sentido tiene la existencia cuando la realidad se revela como un engranaje hostil y absurdo? Cioránica es una pieza de poesía oscura y filosofante que aborda la condición humana como una condena de la que no hay escapatoria posible. Construida a través de la métrica clásica de la octava real, esta composición transforma la desesperanza en un ejercicio lírico de precisión casi quirúrgica.
Con profundos ecos del pesimismo y el nihilismo de Emil Cioran —autor que inspira directamente el título—, la fuerza visual de la poesía barroca del desengaño (Quevedo) y los matices sombríos del Romanticismo más tenebroso, el poema explora temas como la inevitabilidad del fracaso, la violencia cotidiana y el vacío emocional. Una lectura densa, melancólica y reflexiva diseñada para quienes no temen asomarse a los océanos nocturnos del pensamiento.
Cioránica
Pensamientos amargos como plantos,
macilentos augurios, asechanzas,
promesas rotas, miedos, desencantos,
injusticias, torturas y matanzas.
Miseria por doquier, ruina de tantos
que sufren su dolor sin esperanzas.
Condena de cadenas tenebrosas
que arrastran con sus piernas temblorosas.
Clavados al banquete de la vida
cual Cristo redentor crucificado
los inocentes sueñan con la huida
del mundo que los ha martirizado.
Perdieron de antemano la partida,
su sangre sin piedad se ha derramado.
No hay llantos por sus sinos luctuosos
ni rezos de lamentos lacrimosos.
Las sombras que se alargan inquietantes
se ciernen sobre tu alma desdichada.
Te abatirán y cuando te levantes
de nuevo te verás frente a la nada.
Quimeras de los tiempos ya distantes
laceran tu interior cual puñalada.
Ventiscas de matices taciturnos
agitan tus océanos nocturnos.
Tragedia allí donde la vista enfoca.
Fragor de gritos y derrota eterna.
La gota horada sin cesar la roca.
La herida avanza por la carne tierna.
Sabrás que toda precaución es poca
que nada calma la agonía interna.
Milagro de sentido incomprensible.
Proceso largo, lóbrego y horrible.
Prodigio absurdo en medio del desastre,
enferma y negra sociedad deforme.
Nacer cual máquina soltando lastre,
vivir cayendo en un vacío enorme.
Verás horror cuando la red te arrastre
cuando la luz oscura te transforme.
Aguarda la llegada del ocaso
y asume lo forzoso del fracaso.
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